28 de octubre de 2019

Cómo iniciar un cuento inventado


Cómo iniciar un cuento inventado

A veces, comenzar un relato cuesta trabajo, sobre todo si perseguimos que nos lean. Porque cualquiera puede principiar sin problemas una narración, pero no cualquiera puede lograr inicios extraordinarios en las creaciones literarias. Si buscamos que nuestros textos creativos sean leídos, entonces debemos poner mucho esmero en cómo iniciar un cuento inventado.



En ocasiones ya tenemos alguna idea o anécdota para comenzar el relato, o, incluso, ya hemos armado toda la historia y la trama en la mente, pero a la hora que estamos frente a la pantalla de la computadora, o con el bolígrafo en la mano, no atinamos por donde empezar la narración. Digo, si es que perseguimos agarrar al lector y no soltarlo hasta que haya acabado la lectura de nuestro cuento.

Un cuento inventado es -en el sentido estricto- una redundancia, pues todos los cuentos son inventados. Si una historia se apega fielmente a la realidad, será una crónica o una historia real, pero no un cuento.

Un relato ficticio puede partir de la realidad, pero si el autor le inventa otros datos, como algunos personajes, entonces ya se convierte propiamente en cuento.

Pero debemo esmerarnos cómo iniciar un cuento inventado, no importa si este parte de la realidad o no, a fin de que sea leído.

En un cuento, las tres primeras líneas son tan importantes como las tres últimas, ha dicho Horacio Quiroga, uno de los grandes cuentistas de todos los tiempos.

Entonces a cuidar el inicio de nuestros relatos.


Cómo iniciar un cuento inventado

No soy partidario de que en los inicios se describan paisajes o situaciones estáticas. Estos inicios pueden ahuyentar al lector. Y lo que menos buscamos es que el lector se nos eche a correr.

Veámos un inicio flojo de una obra clásica, a causa descripciones estáticas:
"Acostado de bruces, con la barbilla sobre sus brazos cruzados, hallábase sobre el suelo del bosque, alfombrado de hojarascas, mientras el viento soplaba entre las copas de los altos pinos. En el sitio donde estaba recostado la mañana hacía un suave declive, pero más abajo se hacía escarpada y así podía observar la oscuridad del camino cubierto de aceite, que serpenteaba a través del paso. A lo largo del camino había un lago y bastante abajo del paso vio él un molino de aserrar junto al lago y el agua que caía de la represa, blanca a fuerza de sol de verano".
 Este fragmento corresponde al inicio de la novela Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway.

El ejemplo no proviene de un cuento, pero vale para mostrar un inicio sin garra de una narración.

Entonces, ¿cómo iniciar un cuento inventado? Este lo debemos comenzar con algún recurso que despierte el interés en la lectura. Para lograrlo no hay recetas, pero si sugerencias. 

Para iniciar bien un cuento podemos hacer los siguiente:

  • Sugerir alguna acción futura, 
  • o centrar la atención en un personaje.

Sugerir alguna acción futura

El truco es dar pinceladas de acciones que ocurrirán en la historia del cuento o narración literaria, pero asomando algunos sucesos dramáticos.

Para ejemplificar esto, veamos el inicio de una famosa novela:


"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo".
El inicio anterior corresponde a Cien años de soledad, del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez.

Vemos que desde las dos primeras líneas, el escritor desliza, de manera hábil, que el coronel será fusilado. Pero no nos dice la causa. Y eso querrá saber el lector. Y eso lo obligará a seguir leyendo.

Aunque el ejemplo proviene de una novela, es aplicable a un buen inicio de un cuento.

Ahora chequemos este inicio de un cuento que avizora una acción futura llena de suspenso:



"No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma".
En el comienzo anterior, se nota que el escritor sabe cómo iniciar un cuento inventado, a fin de lograr el interés por la lectura. Se trata del inicio del cuento El gato negro, de Edgar Allan Poe. 

Es difícil que el lector se resista a saber la causa del por qué el personaje morirá mañana y cuál es el "extraño" relato que se narra.

Centrar la atención en un personaje


Funciona bien centrar la atención en un personaje para lograr el interés en la narración, sobre todo si las descripciones nos pican la curiosidad.

En México hay una buena novela corta que inicia con la atención en un personaje:

"Esta mañan después de muchos años caminé por la calle de Jesús María. Muchos años quiere decir: cinco años. Pero no es eso lo que quiero apuntar en este cuaderno de notas que de muchas maneras cumple la función de un diario. Por la calle de Jesús María, a la altura de la calle de La Corregidora, me encontré con una figura majestuosa envuelta en un grueso abrigo que se sentía pesado, tal vez por la mugre acumulada de años, y que daba la impresión de nunca haberse quitado de ese cuerpo; la barba era rala y larga, y en el rostro las costras de mugre no evitaban sentir hacia ese hombre una sensación de divinidad".
El inicio corresponde a la novela Noche de califas, de Armando Ramírez, pero el ejemplo sobre cómo comenzar una historia con la atención centrada en un personaje vale también para un cuento.

Decía líneas antes que no hay fórmulas mágicas sobre cómo empezar un cuento. Pero los ejemplos expuestos dan luces sobre las estrategias para comenzar bien un relato breve.


Otras reflexiones sobre cómo comenzar un cuento


En varias obras de la literatura clásica, las primeras líneas carecen de garra, pues inician con descripciones de paisajes, que yo llamo estáticas. Se ciñen, por lo general, al desarrollo lineal de la historia narrativa: planteamiento, conflicto y desenlace.

Y esta estructura lineal de la trama tiene pocas posibilidades de enganchar al lector, por lo que el escritor debería iniciar el cuento con alguna acción del conflicto o desenlace y luego, una vez que tiene agarrado al lector, recurrir a la analepsis para contar el resto de la historia.

Pero repito, son solo sugerencia sobre cómo iniciar un cuento inventado, porque en literatura lo que cuenta es la creatividad de los escritores.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por contactarnos. En breve le responderemos.