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Maldito el día que fuimos al funeral (ahí se escondía el bicho)*

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El bicho nos pescó a mediados de mayo del 2020. Eran los tiempos en que había incredulidad en la existencia de este mal que provocaba el enemigo invisible. Los medios informativos propalaban noticias de muchos contagios y muertes de covid en ciudades populosas. Pero en la ciudad chica, ubicada al sur de México, casi colindante con el mar, y donde vivíamos, se conocían de casos aislados. “Eso no existe, hay que seguir trabajando”, decía don Raúl, riendo burlonamente mientras acomodaba sus pantalones en su puesto, en el tianguis (el tiempo le cobraría caro su osadía). Eran los tiempos en que se decía que la enfermedad era un invento de los medios de información, quién sabe con qué intereses oscuros. Pese que a través de las redes sociales, los funcionarios de los gobiernos federal y local alertaban de lo peligroso de este nuevo mal, la gente no tomaba precauciones para evitar el contagio. En las calles, mercados, tiendas departamentales y en los transportes públicos, las personas andaban

Las marrullerías del bicho invisible pero temido*

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Día 29 desde que el bicho me pescó. El bicho es marrullero, deja que te confíes para volver al ataque. Me soltó toda la mañana. Me sentí curado. No tuve ninguna molestia. Sentía que ya mis malestares eran historia. Me sentía tan bien que hasta hice ejercicios en el patio de la casa, por unos 30 minutos; troté, salté, corrí; de estos ejercicios, hice movimientos suaves combinados con movimientos rápidos. Desde el hueco donde faltaba la ventana en la vivienda de la tía, mi muchacha me veía; tenía una mirada alegre y sonreía. Era un buen día, sin duda. Sudé y no me importó que el aire me golpeara; me creía protegido: traía dos playeras abajo y encima el chaleco de rojos vivos. Feliz termine mi rutina. Después, ya sentado en el sillón, metí trapos debajo de mis playeras para no sentir el sudor empapado en las prendas. Era importante proteger espalda y pecho. Sentía que todos mis malestares ya solo eran historia. —Estoy curado —dije, jubiloso, viendo a mi esposa y a mi otra hija, que estaba

Como enfrenté al Covid y lo vencí (aunque quedé maltrecho)

Rodé por las escaleras, sin sentido. Inconsciente, no oí los gritos de ella, que trataba de cargarme. Pero, debilitada al extremo por los embates del bicho, no logró moverme. Eran once días desde que el bicho me había pescado, y esta vez me había dado un golpe tan brutal que me quitó el aire suficiente para poder mantenerme en pie. Si los días anteriores, desde que empecé a sentir ese cansancio excesivo, habían sido tan difíciles, a partir de esta caída, el peligro de apagarme para siempre era mas certero. Ese día, mis niveles de oxígeno estaban en 78 puntos, 12 escalones abajo del nivel normal. Requería un tanque de oxígeno, por lo que los paramédicos quisieron llevarme a un hospital. -No, no voy a ninguna clínica -contesté. "Para morir, mejor en casa", pensé. Y me dispuse a enfrentar las embestidas del bicho, el cual también lanzaba zarpazos a mi hija y a mi esposa, quienes en sus cuartos, solitas, libraban los ataques del intruso... Para morir me quedé en casa, sin oxígeno

El vecino asustado, cree que el bicho lo ha alcanzado*

Era muy de mañana; hacía poco que me había despertado pero aún permanecía acostado en el sillón; ahí pasaba las noches desde que el bicho entró en la casa. Mi esposa ya había bajado a la sala. Entonces, oímos voces en el zaguán. Me levanté e hice a un lado las cortinas de los ventanales y miré, desde adentro de la sala, a un amigo. Estaba tocando, con una moneda, las rejas del zaguán blanco; estaba a un lado del coche en el cual había llegado. Mi hija ya estaba asomada por la ventana de su cuarto, allá arriba. Lo supe porque oí el ruido de la ventana corrediza y su voz volaba a la calle, hasta los oídos del hombre. El recién llegado reflejaba angustia en su cara y voz. A gritos preguntaba a mi hija cuáles eran los síntomas de la enfermedad.  Llevaría tiempo contarle detalles. A gritos, no era conveniente. Por otra parte, ninguno de nosotros debíamos salir tan temprano al patio donde corría el aire. No deberíamos arriesgarnos a agravar nuestro estado de salud. Procurábamos evitar que la

Redactor digital: características, dónde contratarlo

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¿Sabes qué es un redactor digital? En este texto se da respuesta a esa pregunta, se detallan las características del redactor de páginas webs y se menciona dónde contratar a este tipo de redactor profesional. ¿Redactor digital qué es? Es el profesional de la escritura que elabora textos para páginas webs, principalmente. También, se le nombra así al redactor que escribe para otros medios digitales, como periódicos y revistas online. Características del redactor digital Quien se dedica a escribir para webs y otros medios digitales de Internet debería tener las siguientes habilidades: Buena redacción. Excelente ortografía. Óptima sintaxis. Escritura directa. Manejo de oraciones y párrafos cortos. Conocimiento del comportamiento del lector de contenido escrito en Internet. Conocimiento y dominio de la estructura SEO en la redacción. Buena redacción Quien se precie de ser redactor digital debería tener una excelente redacción , es decir, debería escribir con coherencia, sin caer en los err

El redactor de contenidos que debería escribir para ti

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Quizá estés buscando un redactor de contenidos. O simplemente quieras saber que significa la frase.  En este artículo se especifican las características ideales de este profesional de la escritura y, también, encuentras alternativas para contratar a un redactor. Redactor de contenidos, ¿qué es? Redactor de contenidos es el profesional que escribe contenidos (textos) para webs, ajustándose a las exigencias de Internet. Es un escritor sí, pero especializado. Escribir para web no es lo mismo que escribir para un periódico o revista. Tampoco es lo mismo escribir un ebook que redactar artículos para un sitio web. Esto lo sabe muy bien y lo practica un excelente redactor de contenidos. En un periódico o revista, el articulista puede escribir largos párrafos (lo cual tampoco es recomendable). En una web, los párrafos deben ser cortos, a fin de retener al lector. Redactor de contenidos, ¿cualquiera puede serlo? ¿Cualquiera puede ser redactor de contenidos? Sí cualquiera puede serlo, pero una v

La zancadilla del bicho

  * A los once días de batallar con el bicho, este me soltó un fuerte coletazo que alarmó al vecindario y a mí me puso en las puertas de la muerte. Ese día yo estaba acostado en el sillón, en la sala, en la parte baja de la casa. De pronto, me llegaron retazos de la plática que sostenían mi esposa y la menor, la que habíamos mandado a la vivienda de la tía, a fin de ponerla a salvo del bicho. Era una conversación a través de una videollamada; las voces viajaban desde el primer piso hasta la sala. A causa de la distancia, solo me llegaban pedazos de la plática. Pero fueron suficientes para enterarme de que la menor de la familia, la más vulnerable debido sus crónicos problemas bronquiales, tenía dificultad para respirar. Los pensamientos catastróficos me atraparon. No pude evitar pensar que ella, la que habíamos mandado lejos de nosotros para librarla de las garras del bicho, estaba infectada. Imaginaba un desastre en su salud, porque pensaba que el bicho se ensañaría mucho con ella, de

El redactor de textos que hace el trabajo por ti

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Probablemente llegaste a este artículo porque buscas un redactor de textos para tu página web o porque tú seas un redactor freelance y busques plataformas de redactor online donde ofrecer tus servicios, o tal vez quieras ser redactor y no sabes cómo empezar. Cualquiera que sea la razón de que estés aquí, quiero decirte que estás leyendo el artículo indicado para saber qué es un redactor de textos, donde contratarlo o cómo ser un redactor online.

El sha o la desmesura del poder, un libro sobre los monarcas decapitados

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El sha o la desmesura del poder es un libro que trata sobre los abusos de los sha -gobernantes absolutos- en Irán. Narra las arbitrariedades de los monarcas contra el pueblo iraní. Y también cuenta la lucha del pueblo para quitarse el yugo opresor.

La lucha de mi amigo diabético con el Covid. Historia verdadera

Mi amigo sí está mal. Me cuenta, vía telefónica, que ha perdido el olfato y el gusto. "La comida no me sabe a nada". Y ya, dice, como dando a entender que es lo único que el bicho le ha producido. Pero le oigo toser a cada rato. Va en el día ocho desde que aparecieron los síntomas. Pero no se guardó en casa, sino hasta el día cuatro. O sea, durante cuatro días estuvo contagiando por todo donde anduvo: se subió a taxis colectivos, viajó en combis pasajeras, anduvo en mercados públicos. ¿A cuántos habrá infectado? Por eso, lo indicado es mejor quedarse en casa, pues no sabes si el que viaja contigo al lado o al que te topas en la calle es un portador del virus.  Mi amigo es vendedor ambulante. A eso se ha dedicado casi toda su vida. Pero ahora, el bicho lo ha metido a la fuerza a la casa, donde, ahora, libra la batalla con el intruso. También su mujer, pese a ya llevar más de tres semanas desde que el virus le produjo afecciones, aún está encerrada, muy cerca de él, y siente

Ataques del Covid y cómo lo enfrentan los infectados

Desde hace como dos meses escribo el testimonio de mi lucha con el bicho, que por poco la pierdo. Pero no me tocaba. Eso creo.  Este relato se ha agrandado tanto  —ya van 41 páginas — con las narraciones de los combates que han sostenido y sostienen amigos, familiares y conocidos con el temible virus, que he decidido dar a conocer aquí parte de ese testimonio ampliado.  La finalidad de la difusión de extractos del relato que escribo quizá es puramente narrativa, como un ejercicio literario. También pienso que pudiera servir de distracción a algunos lectores. O tal vez, al leerlos pudieran tomar medidas preventivas para evitar el contagio del bicho (¿Ya viste Mr. Google, que ni siquiera he mencionado la palabra clave, para encontrar este texto). He decido también publicar aquí trozos de mi testimonio  —que aún no concluyo de redactar — porque cada día que amanece, me enteró de familiares o amigos o conocidos que han sido alcanzados por el bicho; a algunos les ha ido tan mal que ya

¿Cuánto gana un escritor novel?: el caso de Gabriel García Márquez

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¿Cuánto gana un escritor?, es la pregunta que muchos aspirantes a literatos se hacen. Y es razonable prever la cantidad de dinero que podrían percibir por sus futuros textos.  Esa interrogante podríamos revolcarla y plantearla así: ¿de qué vive un escritor? Con ligeros matices la respuesta: depende de qué tipo de escritor sea. Si es un escritor encumbrado, podría vivir de las regalías de sus obras. Pero si es un escritor novato, difícilmente obtendrá el recurso monetario suficiente para vivir.

Buen inicio de una historia, ¿qué tanto importa?

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El inicio de una historia, ya se un cuento o novela, importa demasiado. Si esta carece de interés, el lector, es casi seguro, terminará botándola al cesto de los deseos perdidos.      Los escritores con un largo recorrido en la narrativa recurren a varias estrategias literarias para "enganchar" al lector.     Jorge Amado, uno de estos escritores que utilizan recursos para casi obligar al lector a leer el texto que le ponen enfrente, en la novela Gabriela, clavo y canela , desde las primeras líneas, mediante unos cuantos datos logra atrapar al lector.    ¿Qué hace interesante esta historia desde los inicios? Que Jorge Amado introduce el dato en el relato de que dos amantes, muy conocidos ellos en la sociedad donde vivían, han sido muertos a tiros de revólver.      Otro recurso que utiliza este escritor son los datos descriptivos de los personajes de la historia. Esto hace que el lector se imagine la fisonomía de quienes intervienen en la historia. Para que quede más c

El viejo y el mar, reseña

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Esta reseña de El viejo y el mar , de Ernest Hemingway se aparta propiamente de lo que es una reseña; va más allá. Si bien aporta el análisis esencial del libro, se sumerge en algunos —muy pocos aquí resaltados—recursos literarios utilizados por el escritor.

Diez libros para ser escritor, que deberías leer

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En esta ocasión traigo diez imprescindibles libros para ser escritor, que debería leer quien sea o aspire a ser escritor. Son obras que tienen recursos literarios eficaces, los cuales han servido para colocarlas en la cima de la literatura.  Las obras que  nombramos en este artículo, han alcanzado la fama y le perdurabilidad en el tiempo por las técnicas y recursos narrativos utilizados por sus autores.  En estos libros para ser escritor que aquí recomendamos, hay valiosas estrategias que puede utilizar alguien que pretendas ser escritor o busque una mayor calidad literaria de sus textos. La recomendación de estos diez libros para ser escritor no es para que alguien trate de imitar el estilo de los autores, sino para que descubra los trucos literarios utilizados por los escritores.  Se trata de leer estas obras con ojos de escritor, o sea, quien aspire a ser literato debe realizar una lectura activa, que lo lleve a encontrar los recursos narrativos que han utilizado estos