11 de febrero de 2020

Travesía con olor a muerte es El viaje de los mojados de Kike Domínguez



El viaje de los mojados de Kike Domínguez

Hay novelas que atrapan al lector, y una de ellas es El viaje de los mojados. En este relato, la esperanza y la ilusión de un porvenir mejor, pero también la congoja y la muerte acompañan a los personajes en una travesía peligrosa desde países centroamericanos hasta los Estados Unidos de Norteamérica, en la búsqueda de los bienes materiales que no ha conseguido en los lugares donde viven.

En esta primera novela de Kike Domínguez impera un realismo crudo, sin maquillaje: el autor muestra una realidad tal cual es, que supera a la fantasía, de quienes emigran desde países centroamericanos al país de los espejismos del desarrollo y del progreso material. Es la novela de este autor español una novela realista y cruda.

A lo largo de las páginas de El viaje de los mojados, se exponen las preocupaciones y los desafíos de los emigrantes que han decidido buscar una vida material mejor. Desde que parten de Honduras, y en toda la travesía llena de peligros, hacia el país de las ilusiones, el autor deja ver el sufrimiento y los maltratos de los viajantes en esa ruta donde el peligro de muerte está a cada instante.

Acompañamos en El viaje de los mojados a hombres y mujeres que exponen sus vidas trepados en el tren de la muerte, o en caminatas por el desierto o en ciudades donde los atracos se asoman en plenas calles.

A través del relato, observamos a hombres y mujeres que pierden la vida aplastados por la gran mole de hierro, o, en el mejor de los casos, solo quedan mutilados de pies o manos al pasarles encima La bestia. Los buitres rondan al tren de la muerte, en espera de algún cuerpo que la mole haya arrojado.


El viaje de los mojados: un comienzo con garra


Desde las primeras líneas, el autor atrapa al lector: muestra una situación donde una mujer nota que su marido ha desaparecido; se ha dado cuenta al buscarlo en la cama para abrazarlo, pero él no está. Desde ahí el lector querrá saber qué ha pasado con el hombre, lo cual lo obligará a seguir leyendo. 

Aquí los inicios de la novela El viaje de los mojados:

"El ladrido de un perro resonó en su cabeza y abrió los ojos. Aún tenía sueño. Se giró y extendió su brazo para abrazar a su marido. La cama estaba fría a su lado. ¿Qué hora era? Cogió el reloj. Muy temprano aún. Era el primer domingo de enero. ¿Dónde estaba Kelvin? De repente, recordó la noche anterior y una losa enorme cayó sobre su cráneo. Se levantó de un salto y corrió hacia la puerta de la e.asa. En la pila del exterior no estaba su marido afeitándose. No había nadie. El barrio aún estaba despertándose y la mañana era fría. No tenía tiempo que perder. Volvió a entrar, se vistió con lo primero que encontró y salió corriendo a casa de Marlín. Rezando por encontrar allí a su marido".

Después de que el autor nos muestra el paradero del hombre, siembra más situaciones o conflictos que nos mantienen pegados al texto en toda la obra. Se nota en el escritor ya un dominio de las estrategias narrativas para no dejar ir al lector. Logra mantener en la mayor parte de la novela una buena tensión narrativa.


Estructura de El viaje de los mojados: dos relatos paralelos


En la novela El viaje de los mojados, corren dos historias paralelas, intercaladas en los capítulos: en una de ellas, se narran las desgracias y miserias que vive una joven mujer hondureña, quien, mientras su marido lucha por llegar a los Estados Unidos, sufre los males que provocan las temidas bandas centroamericanas: las maras. Sola, en compañía de sus hijos pequeños y sus padres avejentados, la simpática dama culpa de su desgracia a su marido, Kelvin, quien lejos de ella, debido a los peligros del viaje -uno de sus amigos ha sido asesinado en un asalto-, vacila en seguir el viaje o regresar a casa.

La otra historia de la novela de El viaje de los mojados relata las desventuras de la travesía hacia la nación del norte de cuatro amigos hondureños. Violaciones, muertes, hambre y sed, entre otras desgracias, acompañan a estos hombres que buscan un porvenir mejor para sus familias. 

Aunque en la travesía hacia el país del norte, los mojados enfrentan duros peligros, como montañas llenas víboras y asaltantes, ciudades repletas de ladrones, ríos de aguas profundas y desiertos calcinantes, quizá la mayor angustia la viven al ir trepados arriba de La bestia -el tren-, a la intemperie, soportando el frío profundo en las noches y el sol quemante en el día.

Al término de la novela, las dos historias convergen, pero no en un final feliz. Los personajes han quedado llenos de cicatrices emocionales profundas.


Voces de la novela El viaje de los mojados


Narrada en tercera persona, la novela El viaje de los mojados deja ver las emociones de los personajes. Así nos percatamos de que la mujer hondureña protagonista de uno de los relatos, Gaby, sufre por la soledad en que la ha sumido su marido.

En la otra historia -la de los viajantes hacia el norte-, a Kelvin se le observa preocupado por la condición en que podrían estar sus seres queridos en Honduras.

Si habría que poner algún pero a la novela El viaje de los mojados, es que contiene muchos lugares comunes o frases hechas. Pero esto, no es impedimento para que el lector disfrute de una buena novela literaria.

Publicada por Caligrama, bajo el sello Talentos Caligramas, esta novela viene a enriquecer el panorama actual de la  novelística española y latinoamericana.
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28 de enero de 2020

La importancia de escribir bien

La importancia de escribir bien

El texto dice demasiado de quien lo escribe. Da indicios del nivel cultural, del dominio del lenguaje, los conocimientos y destreza de la ortografía del autor. De ahí la importancia de escribir bien.

A veces, nos topamos con algún escrito, donde las ideas son confusas y la sintaxis es pisoteada, aunque a la ortografía no se le haya mallugado tanto. Y al terminar algún párrafo o varios, nos preguntamos qué nos habrá querido decir el autor, porque sencillamente nos ha llevado por caminos oscuros del entendimiento del texto.

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25 de enero de 2020

A fall from Grace, una película bien escrita

A fall from Grace


A Fall from Grace es un thriller bien escrito que te no dejará ni ir al baño. El guion, bien estructurado, provoca en el espectador la curiosidad por saber qué va pasar en escenas futuras.

Este filme, estreno de 2020, producido por Netflix, deja ver la forma de "hacer justicia" en los Estados Unidos: a una negra, Grace, acusada de asesinar a su joven marido, Shannon, se le presiona para declararse culpable y, en fast track, acabar con el caso que ha acaparado la atención de los medios informativos. 

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22 de enero de 2020

Críticas de películas que debes leer para no ver películas nefastas

Las críticas de películas son buenas guías para ver o no algún filme, por lo que me he dado a la tarea de reseñar en este 2020, por lo menos 30 cintas cinematográficas. 

La idea parte a raíz de un desafío para este año que lanzó el blog El baúl de greenleaves y que consiste en ver, y de preferencia reseñar, 60 filmes o por lo menos 30 producciones del celuloide. 

Críticas de películas


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18 de enero de 2020

El conflicto narrativo, ¿cómo construirlo?

El conflicto narrativo

El conflicto narrativo es la trampa para capturar al lector. Si este elemento es débil o, de plano, no existe, nuestra historia pasará al cesto de los pasatiempos inservibles. Por el contrario, si hay una o varias situaciones tensas, el lector o espectador no querrá irse hasta que llegue el final de nuestra narración.


Seguramente, algunas veces hemos empezado a leer algún cuento o novela y hemos arrumbado el texto al rincón de los olvidos, sencillamente porque la historia no nos ha enganchado.

En cambio, otras ocasiones, desde que leemos las primeras líneas de una narración ya no soltamos el texto, y posponemos otras tareas, a fin de seguir deleitándonos con esa historia que nos ha atrapado.

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11 de enero de 2020

Como escribir el final de un cuento memorable

Escribir el final de un cuento


Un buen relato corto es recordado por la forma cómo termina. Por eso debemos poner mucho esmero al escribir el final de un cuento. Esta parte si no está bien construida puede restarle méritos a nuestra narración.

La manera cómo concluye un cuento no debe dejarse a la deriva. Es recomendable que desde que nos sentemos a redactar, ya el final lo tengamos preconcebido en nuestra mente; aunque al momento de escribir el texto narrativo esa parte puede variar.

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28 de diciembre de 2019

El final de una historia de un relato, ¿qué tanto importa?

Final de una historia


El final de una historia cuenta mucho. La forma como termine, incide para que recordemos un relato literario, o, por el contrario, lo mandemos al envoltorio de los olvidos. 

Los buenos relatos son recordados por la manera cómo concluyen.

Precisamente, en es este momento, sin hacer mucho esfuerzo, la polea memorística me ha colocado la imagen de cómo termina la novela Pedro Páramo, del escritor mexicano Juan Rulfo:

Al cacique Pedro Páramo, marchitas sus fuerzas, nostálgico, sentado en su mecedora, lo empieza a abandonar la vida, acordándose de la mujer que tanto amo, Susana.

Y me llega, como si yo lo hubiera llamado,  otro final precioso de una novela corta, Noche de Califas, del literato mexicano Armando Ramírez:

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21 de diciembre de 2019

Huyamos de los lugares comunes o frases hechas en la literatura

Lugares comunes en la literatura y frases hechas.


Las obras de escritores noveles (y unos ya no tantos) están plagadas de lugares comunes, frases hechas o metáforas muy manoseadas. Caen en este error, en muchos casos, autores desconocidos que empiezan a pisar el competido mundillo de la literatura, no importa si han autopublicado sus textos o sus obras llevan el sello de alguna editorial. 


Este artículo nace a raíz de lecturas que he realizado, con el fin de reseñar las obras leídas.

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17 de diciembre de 2019

Cómo construir una historia que cautive

Cómo construir una historia


Quien escribe cuentos o cualquier otro tipo de narración literaria, debería poner esmero en cómo construir una historia de tal modo que ese entramado narrativo agarre al lector, lo siente frente al texto y no lo suelte hasta que haya leído todo el relato.

Y es que el armado de la historia (la trama) es de vital importancia para lograr un interés en el texto narrativo.

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7 de diciembre de 2019

El asalto, cuento

Este cuento, me lo publicó, a principios de los años 90, El día de los jóvenes, suplemento de El día, un periódico de México. Fue uno de los primeros relatos que yo daba a conocer de manera pública. Aunque para mí era un cuento, el editor del suplemento, sin embargo, lo catalogó como crónica.

He realizado algunas correcciones, a fin de darle un mejor acabado, aunque he respetado la idea original del cuento.

A continuación, el cuento:


El asalto, cuento de Javier Torres
Captura de El asalto, cuento de Javier Torres publicado en El día.


El asalto


Abordé el metro en esas horas cuando está preñado de gente; en esas horas en que pareciera que va a parir a esa masa humana. 

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22 de noviembre de 2019

La condesa de Gimaní, reseña del libro

La condesa de Gimaní



Escrito con un lenguaje sencillo, el relato La condesa de Gimaní nos sumerge en las ocurrencias de jóvenes estudiantes que se toman muy en serio la tarea de llevar al triunfo como reina estudiantil de una localidad a Paola Matilde I, una chica universitaria muy agraciada por la naturaleza. Aunque los hechos podrían ocurrir en cualquier ciudad pequeña, el relato precisa que suceden en Cartagena. 


Esta obra que reseñamos, sin embargo, no ameritaba tantas páginas para contarla bien.

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19 de noviembre de 2019

Charla con José Luis Cuevas

José Luis Cuevas, charla con el creador



>En esta charla, el escritor y pintor José Luis Cuevas asoma su machismo, niega que sea narcisista y presume de cómo lo acosan las mujeres. Asimismo, el polémico artista pictórico rechaza que los creadores que presten su figura para publicitar marcas demeriten sus figuras públicas.


Esta es la segunda parte de esta entrevista que sostuve con José Luis Cuevas en febrero de 1993. La charla se desarrolló en casa del pintor, una zona de México de clases acomodadas. En aquel entonces, el extrovertido creador contaba con 52 años. Murió a los 83, en 2017.

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11 de noviembre de 2019

José Luis Cuevas, entrevista con el pintor y escritor

Polémico, excéntrico, a José Luis Cuevas siempre le gustaron los reflectores. En vida, produjo obras pictóricas en la soledad. Pero a través de sus escritos las difundía. Y las promovía. Y hablaba de él, de su arte y su relación con las mujeres, que, llegó a decir, recibía propuestas amorosas hasta de cien damas a la semana, sin exagerar, presumía. En esta entrevista, el ruptor del muralismo mexicano contó cómo confeccionó ese personaje -casi literario- que es José Luis Cuevas.



José Luis Cuevas, entrevista
El escritor y pintor José Luis Cuevas.

José Luis Cuevas, explicación de esta entrevista


La presente entrevista con José Luis Cuevas fue concedida al que esto escribe en 1993. En aquel entonces, Cuevas tenía 59 años y en la televisión mexicana anunciaba una marca de pintura. Murió en el 2017, a los 83 años.

Esta entrevista con el artista fue publicada en el periódico mexicano Summa en febrero de 1993, en dos partes. 

He decidido respetar tal cual como apareció el texto en el rotativo. Fue publicada la entrevista en dos partes.

Esta es la primera parte de esta entrevista que me concedió el artista, en su casa, en una zona acomodada de la Ciudad de México.

La parte I de esta entrevista con José Luis Cuevas


El texto de esta charla con el pintor y escritor mexicano José Luis Cuevas, tal cual fue divulgado en el mencionado periódico es el siguiente:

"Exclusiva con José Luis Cuevas*



"He creado un personaje con todos los elementos literarios"


Entrevista de Javier Torres

(Primera de dos partes)


"Esa mañana, antes de invitarme a pasar a su estudio, ubicado en el primer piso de su casa, en San Ángel, José Luis Cuevas, tan pronto se levantó, sin ducharse ni afeitarse, acudió a su esposa Bertha para que le tomara una foto, práctica que realiza todos los días desde hace 37 años, con el propósito de llevar un registro de los estragos que le va causando el tiempo.

Después de tomarse la fotografía, ya peinado, con tenis blancos, pantalón gris, camisa azul cielo, suéter beige y chamarra café de piel, que medio permite ver un brazalete de cuero que el pintor porta en la muñeca del brazo derecho ("un elemento machista, casi de símbolo sexual"), me recibe en la sala 
donde hay, entre otros objetos, autorretratos del artista y una probeta que contiene semen de Cuevas y me invita a su estudio.

Ya instalados en el estudio, antes de iniciar la entrevista, José Luis Cuevas enciende un cigarrillo…

Originario de la Ciudad de México (1934), José Luis Cuevas hizo su aparición como artista plástico a mediados de los años los 50, causando un gran escándalo con su arte claramente contractual, al cual los críticos primero llamaron feísmo, pero después rebautizaron como cuevismo, en virtud de su rápida e invencible influencia sobre todos en los pintores figurativos importantes del Continente Americano como en otros países. Su obra ha sido exhibida en Francia, Suiza, España, Colombia y otras naciones.

En México, en 1953, provocó un gran escándalo y polémica, al publicar su ensayo La cortina del nopal, en donde atacaba a la Escuela Mexicana de Pintura y a sus principales miembros: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente, entre otros. Este escrito tuvo sus consecuencias: muchos artistas se sumaron a la protesta de Cuevas e iniciaron e impulsaron una nueva corriente estética, que los críticos después llamaron Arte de la Ruptura.


De Cuevas se han dicho muchas cosas: que es un provocador, un genio, es un mujeriego -cosa que él mismo se ha encargado de divulgar, a través de sus escritos-, un enfant terrible del arte latinoamericano; en fin...

Sí, José Luis Cuevas es eso y más: es una figura pública y artística importantísima de este planeta.

— Indiscutiblemente, usted es todo un personaje, tanto como artista, y también como figura pública. ¿Habría una separación entre el Cuevas artista y el Cuevas figura pública?

— Sí, diría yo; porque el artista en el momento de la creación vive en el más absoluto aislamiento. No se admite la intromisión de nadie. Y trabaja uno en la soledad. Mientras que la figura pública revela otra personalidad mía, que es la de estar constantemente expuesto a la curiosidad de todos, ¿no? Esta es, digamos, otra parte de la personalidad. Hay artistas que extienden su sentido de aislamiento a todos los actos de su vida y prefieren, mas que nada, una vida claustrofóbica, de encierro y me parecen artistas –por otro lado- muy respetable. Pero en el caso mío, el contacto con la gente, de alguna numera también sirve para que yo relice mi obra, ya que soy un observador de la condición humana.

— Sin embargo, yo presiento que la gente conoce más al Cuevas figura pública, que al Cuevas Artista.

— Bueno, de alguna manera todos aquellos que estamos expuestos precisamente a la curiosidad pública acabamos siendo más conocidos por nuestros desplantes, que por nuestra propia obra. Yo creo que si se hiciera un censo de quiénes son los artistas de mayor renombre en México, se mencionarían a tres: Octavio Paz, Carlos Fuentes y yo. En  el caso de los tres, nuestra obra es menos conocida que nuestras personas.

— ¿A qué se debe esto? ¿A qué no hay un interés por el arte entre los mexicanos?

— A que no somos cantantes populares, ¿verdad? En el caso del cantante popular, la interpretación que pueda hacer de sus canciones lo lleva a ser tan conocido, como estas propias canciones. En el caso de los intelectuales no puede ser lo mismo. Desde luego que esto obedece a una falta de cultura en el pueblo de México, definitivamente.

"Yo creo que yo, si camino por una calle o entro a algún restaurante, puedo ser reconocido como pintor, pero no creo que frente a la obra mía se le reconocería camo obra realizada por Cuevas.

— Entre estas dos facetas, del Cuevas figura pública y el Cuevas artista, me parece que usted creó a un José Luis Cuevas figura pública que usted, se ha dedicado y se dedica a representar, como lo hace, de alguna macera, María Félix, con el personaje que ella creó. O es…

— Sí, debo ser sincero en eso. He creado un personaje con todos los elementos literarios que un personaje de ficción debe tener. Me propuse, desde mi adolescencia, la creación de ese personaje, y desde luego que allí intervino también la influencia que pude haber tenido de la literatura. Creo que ese personaje, en sus comienzos, tuvo mucho del atormentado personaje de Dostoievski, el Raskolnikof de Crimen y castigo; y después tendría también elementos del personajes de Julián Sorel de Rojo y negro de Standhal. También de un personaje que para mí fue muy entrañable en mi adolescencia, que fue el John Christopher, el Juan Cristóbal, de Romain Rolland. En fin, que ha habido una serie de elementos literarios que han intervenido para la confección de este personaje que soy yo mismo.

“También hubo alguna influencia de artistas que admiré mucho, más que como pintores, como personajes públicos, como es el caso de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, por lo que tenían de combatientes y por lo que lograron en el aspecto de la propaganda... Se me ha dicho con insistencia si de alguna me identifico con Salvador Dalí. No. Los procedimientos publicitarios de Salvador Dalí nunca me interesado, en lo más mínimo.



Cuevas y las mujeres


En su columna "Cuevario", que se publica en "El Buho", suplemento dominical de Excelsior, José Luis Cuevas ha relatado, entre otras cosas relacionadas con el sexo femenino, que constantemente las mujeres lo asedian para que se acueste con ellas. Algunas veces accede a las peticiones. Otras no. También ha contado, en ese mismo espacio, que las damas le dan papelitos doblados con el mismo objetivo. Y ha mencionado casos tan increíbles como el de aquel pintor latinoamericano que, como una muestra de admiración, le ofreció a su esposa para que se la llevara a la cama. En fin ... ¿Cómo cuántas proposiciones femeninas recibirá a la semana?

— No exagero: un promedio de cien —confesó Cuevas, en su columna.

¿Será verdad eso que cuenta Cuevas? ¿O será una verdad a medias, para agigantar ese personaje público que José Luis Cuevas se ha encargado de dar vida?

Contesta:

— Bueno, aquí vendría otra influencia, definitiva
mente de tipo literario, que fue la lectura de Las aventuras de Casanova. Entonces también intervino este elemento importante, ¿no? Pero no olvidemos que también, dentro del ámbito mexicano, Diego Ri­vera tuvo fama de ser un gran admirador de las mujeres. Y también, digamos, aquí interviene un personaje real que, de alguna manera, también influye para la confección de ese personaje que soy yo mismo, que seria Agustín Lara: un artista popular al que mucho admiro".

— Entonces, ¿lo que escribe en relación a las mujeres, sería ficción?
— No es ficción, porque en este aspecto seguí los pasos de tres personalidades reales, como fueron Casanova, que existió, o Agustín Lara o Diego Rivera. Hasta podríamos decir que, con ciertos rivetes, de Pedro Infante.

— En la divulgación que usted hace de que lo acosan las mujeres, no se aplicaría el refrán que dice: "Dime de qué presumes y te diré de qué careces"?

— De ninguna manera, porque no se trata de presumir, ni mucho menos; sino de llevar un testimonio de todo lo que he vivido. Es autobiografía lo que cuento en mi relación con las mujeres. No es ostentación, ni mucho menos. Así cómo llevo un registro muy preciso de todo lo vivido en el campo amatorio, también llevo un registro muy preciso de otras experiencias que be vivido, dentro de las artes plásticas…



* Texto tomado de Summa, 5 de febrero de 1993.
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4 de noviembre de 2019

Marco Aurelio Carballo: me formé como escritor y periodista en la práctica

Marco Aurelio Carballo fue un periodista y escritor mexicano que, en esta entrevista, reveló su método de escritura creativa y el camino que recorrió para convertirse en escritor y periodista. Para ejercer ambas disciplinas no recibió una preparación en alguna universidad.

Marco Aurelio Carballos
Imagen original tomada del sitio oficial de literatura del INBA.




Marco Aurelio Carballo se formó en la práctica, con la lectura de algunos libros y los saberes que adquirió en un taller de narrativa.

Esos y otros detalles sobre su método de creación literaria, los reveló Marco Aurelio Carballo en una entrevista que sostuve con él, en 1994.

¿Por que publico esto ahora, si esa entrevista ocurrió hace 25 años?

Los motivos son varios, aquí los principales:


  • Lo que contó sobre el proceso creativo podría servir para quienes persigan ser escritores.
  • Sirva este texto como un reconocimiento al escritor chiapaneco.
  • Quizá esta entrevista nunca se publicó, y es útil que se conozca.
Enseguida abundo al respecto.

Marco Aurelio Carballo, las razones de este texto


Esta entrevista con el escritor y periodista Marco Aurelio Carballo y que hoy se publica en este espacio, se desarrolló en la sala de redacción de El Nacional, del cual era director de información.

Colaboraba yo en aquel tiempo en el semanario De par en par, al cual entregué 5 cuartillas y media de la entrevista con el escritor chiapaneco. Pero nunca supe si la entrevista se publicó. Creo que ya no me volví a parar en la recepción del rotativo. Las razones no las recuerdo del todo. Quizá mis estudios universitarios me demandaban más tiempo. O tal vez, empecé a colaborar en otro medio con mayor alcance de difusión.

El asunto es que no recuerdo si esta entrevista se difundió en la revista. De modo que, en caso que haya sido publicada, desde aquí informó que el texto que contiene la entrevista fue tomado de De par en par.

Aunque la entrevista con el escritor y periodista Marco Aurelio Carballo la sostuve hace 25 años, aun recuerdo la escena: este joven reportero en aquel tiempo, sentado frente al escritor, quien permanecía en un cómodo sillón, atrás de un escritorio; diversos periódicos estaban semiabierto sobre el mueble; de seguro leía los rotativos, cuando este intruso reportero llegó.

Algunos hilillos blancos salpicaban la cabeza del literato. Sus rasgos del rostro duros. La grabadora, en medio de los dos. Su voz rasposa.

En aquel tiempo de esta entrevista, Marco Aurelio contaba con 52 años. Estaba en su mayor plenitud de su producción literaria. Murió 21 años después, en el 2015, víctima del cáncer.

Entre las obras de Marco Aurelio Carballo están: 




Marco Aurelio Carballo, la entrevista


El siguiente, es el texto que se habría publicado hace 25 años: 

"Por Javier Torres

Marco Aurelio Carballo durante más de diez años participó en diversos concursos literarios y nunca resultó triunfador en alguno. Después, en 1986, dejó de someter sus trabajos narrativos al juicio de los jurados, Y ahora, a sus 52 años, con media docena de libros publicados, sin que él lo buscara, el Instituto Chiapaneco de Cultura le otorgó el Premio Rosario Castellanos de Literatura, por su trayectoria de escritor.

Este triunfo "para mí es un gran compromiso, pues es la primera vez que recibo un premio, por la trayectoria, por la obra. Y me siento muy satisfecho", confiesa Carballo, en entrevista con este semanario.

Autor de La tarde anaranjada, Polvos ardientes de le segunda calle y En letras se rompen géneros, entre otras obras, Carballo, oriundo de Tapachula, Chiapas, ha ejercido también el oficio periodístico en Excélsior y Unomásuno, entre otros medios. Actualmente es Director de Información de El Nacional y jefe de Información desde hace 12 años en la revista Siempre!

Marco Aurelio Carballo publicó su primer volumen a los 34 años, Y ahora, a los 52, ya lleva "como una media docena de libros".

Dice que a estas “alturas está en el mejor momento para el oficio de escritor”.

"Yo pienso que la narrativa es un género que se empieza a producir más o menos a los 40 años, sin que eso signifique que no se pueda publicar a los 20. Pero a los 40, el escritor está más maduro, porque ya ha tenido muchas vivencias. Entonces, ya en la madurez, ya puede uno sentarse a escribir una novela, sin necesidad de estar viajando en barco o buscando aventuras como vagabundo".


Marco Aurelio Carballo y los concursos literarios




Antes, allá por 1976, se sentía inseguro de su trabajo literario, dice, Y por eso, indica, mandaba sus textos a los concursos. "Uno cree que concursando,   y a lo mejor ganando un concurso uno se va a sentir seguro de lo que está haciendo. Después me di cuenta de que la única manera de que yo podía sentirme seguro con lo que estaba haciendo era ir a un taller de narrativa, porque nunca había estado ni en una escuela de literatura, de letras, ni en un taller.

Y la oportunidad se le presento en 1986, cuando Rafael Ramírez Heredia lo invitó al taller de narrativa que impartía. Carballo asistió a las sesiones. "Ahí me di cuenta de lo qué tenía que hacer como narrador y no como reportero, cronista o reportajista. Eso ya me dio cierta seguridad acerca de lo que no debería hacer. Y bueno, pues, entonces ya no necesitaba, digamos, de otro espaldarazo; como es lo que dan los concursos".

Y dejó de participar en certámenes literarios.

Dice que aunque nunca ganó ningún premio en esos concursos no se desanimó.  "Ahora, a la distancia, pienso que quizás estuvo bien no haberme ganado ningún premio, porque a lo mejor me hubiera sentido ya satisfecho… aunque no lo creo".

— ¿A estas al turas, Marco Aurelio Carballo se siente satisfecho con lo que ha logrado? — le preguntamos.

— No. Tampoco estoy satisfecho ahora. No solo no estoy satisfecho porque no he publicado dos novelas que tengo ya terminadas y están en lista de espera; sino también porque no he podido publicar mi segunda novela que está ya programada en la editorial Joaquín Mortiz, sino también porque tengo muchos proyectos para seguir escribiendo.

Según Carballo, la obra que desde meses está programada en la casa editora que le publicó su primera novela, no ha salido al mercado debido "a la crisis editorial" y también a "algunos asuntos internos que han impedido que se sigan los programas editoriales que se tenían". 


"Salió Joaquín Díez Canedo, que ya había aprobado la novela para su publicación. Luego entró su hermana, quien también volvió aprobarla, pero no me ha dado una fecha definitiva para la publicación. Y bueno, traen un atraso, un rezago de publicación, debido a la crisis editorial que hay".

Cómo surge el gusto por la literatura en Marco aurelio Caballo



Marco Aurelio Carballo descubrió su vocación por la litera desde que leyó una novela, allá en su natal Tapachula, Chiapas, "Yo debo haber tenido unos 8 o 9 años cuando leí esa novela de aventuras, que ya no recuerdo el título, pero creo que era del pirata Pedro El Malo. Era mi primer libro sin figuritas que yo leía, y dije: bueno, algún día me gustaría escribir historias como esta. Yo creo que ahí empezó mi gusto por la literatura”.

Y ya nunca dejó de leer.

“Mi padre tenía una agencia distribuidora de periódicos y revistas, a cuya lectura yo tenía acceso. Siempre estuve rodeado de eso en un lugar donde no había muchas bibliotecas, muchas librerías, como Tapachula. Aunque en mi casa había libros, porque mi papá compraba colecciones de novelas; y yo solía ir a comprar algún libro a la única librería que había. De tal modo que siempre tuve a la mano qué leer".

Y "ya con ese vicio agradable que es la lectura", allá en su natal Tapachula cursó la prepa y luego emigró a esta urbe, donde estudió tres años la carrera de economía, la cual abandonó y entró a trabajar a un periódico.


"La universidad no me sirvió para los oficios de escritor y periodista": Marco Aurelio Carballo



"Mi paso por la universidad fue nebuloso. No me acuerdo casi de nada, quizá porque no me interesaba… La universidad no me sirvió de nada para el oficio de periodista ni para el de narrador", confiesa el galardonado con el Premio Rosario Castellanos de Literatura.

Refiere que él se formó corno periodista y como narrador en la práctica. "Compré dos o tres libres de periodismo, que de vez en cuando consultaba; pero mis maestros no los tuve en los libros, sino en les redacciones".

Comenta también que cuando comenzó a escribir textos literarios sus conocimientos provenían de los libros que había leído: fundamentalmente de EI oficio de escritor y de la lectura de algunas biografías del algunos escritores".

"Yo he sido y soy autodicta”, dice Carballo.

Actualmente, Marco Aurelio Carballo lee como una hora y media en la mañana y, antes de desayunar, escribe también. En la noche también lee y escribe.

"¿El tiempo que paso escribiendo? Depende. Yo puedo escribir tal vez unas diez cuartillas con mucho esfuerzo y después me puedo pasar uno o dos meses corrigiendo esas diez cuartillas. A veces, cuando escribo alguna novela, he llegado a escribir doscientas cuartillas en un mes y luego dedico dos o tres años a corregir esas doscientas cuartillas"

Comenta que todo el tiempo está pensando, buscando alguna idea para escribir un cuento o una novela. Dice que no todas las ideas las lleva a cabo , porque "a veces a uno se le dificulta escribir de astronautas, porque no los conoce".

Pero, añade, cuando "surge la idea de un cuento, uno siente el impulso y se sienta escribir. A la mejor, antes de sentarse a escribir desechas esa idea, no por el grado de dificultad necesariamente, sino porque a lo mejor otros lo han hecho mejor y llegas a la conclusión de que lo único realmente original que pudiera haber es una experiencia personal que tengas. Nadie va tener va a tener las experiencias que tú tienes, y menos con esa perspectiva personal, aunque todos hayan vivido una historia de amor o se hayan fugado de su casa”.

— Esa experiencia personal, ¿qué tanto está en la literatura de Carballo?

— Está en un ciento por ciento. Y arrancas con eso, pero al final, el cuento o la novela no se parecen en nada a lo que has vivido, porque sobre la marcha se va distorsionando, modificando. Y cuando uno termina una historia no se parece en nada a lo uno ha vivido.

Y esa experiencia personal de Marco Aurelio Carballo se refleja en sus obras. En sus narraciones, cortas o largas, siempre surgen personajes que se mueven en el ambiente del periodismo, ese mundo que Marco Aurelio Carballo conoce tan bien".

Hasta aquí el texto de la entrevista, que se habría publicado hace 25 años.


Los pies de fotos que acompañaban a las imágenes de esta entrevista fueron:

Foto 1. Carballo, por fin ganó un premio..., y grande.

Foto 2. Carballo: "soy autodidacta".




Comentarios finales sobre esta  entrevista con Marco Aurelio Carballo


Por el momento queda en la incertidumbre si esta entrevista fue difundida o no en el semanario mencionado. Saldré de dudas hasta que visite una hemeroteca y haga una consulta al respecto. En la ciudad donde vivo carece de ese servicio. Pero me daré mi tiempo para estar en una hemeroteca de la Ciudad de México.

¿Y las fotos?

De las fotos que habrían acompañado al texto de la entrevista, quizá tenga algunas copias en mi archivo personal que permanece en un lugar de la Ciudad de México. Las buscaré y si las encuentro, las incluiré en este post. 
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28 de octubre de 2019

Cómo iniciar un cuento inventado


Cómo iniciar un cuento inventado

A veces, comenzar un relato cuesta trabajo, sobre todo si perseguimos que nos lean. Porque cualquiera puede principiar sin problemas una narración, pero no cualquiera puede lograr inicios extraordinarios en las creaciones literarias. Si buscamos que nuestros textos creativos sean leídos, entonces debemos poner mucho esmero en cómo iniciar un cuento inventado.

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